Muchos expertos en educación se han preguntado las causas de su notable éxito. Es así como la Escuela de Pedagogía de la Universidad Panamericana decidió hacer a finales del mes de agosto de este año un viaje a Helsinki, capital finlandesa, con el objetivo de sumergirse en el mundo de su educación, para poder estudiar su sistema a fondo, contrastarlo con el nuestro y llegar a formular propuestas que se adapten a nuestra propia realidad y logren mejorarla. El grupo estaba conformado por diecisiete alumnas de la licenciatura en Pedagogía, dos profesoras y la directora de la Escuela de Pedagogía.
En el transcurso de una semana; visitamos distintas áreas de desempeño profesional del pedagogo: dos escuelas, la Universidad de Helsinki y la compañía NOKIA, donde estuvimos frente a frente con la realidad educativa finlandesa. Pudimos observar cómo se llevaba a la práctica lo que tan sólo conocíamos teóricamente tras haber estudiado e investigado el sistema educativo finlandés en un seminario de preparación y a través de publicaciones relevantes.
Primero visitamos la escuela primaria y secundaria bilingüe Käpylä; que fue nuestra puerta de entrada a la educación finlandesa. En ella pudimos observar cómo se lleva a cabo la relación docente-discente que era de total respeto, atención y cordialidad.
En segundo lugar, visitamos la escuela secundaria y preparatoria Normal Lyceum, en donde fuimos testigos del nivel de análisis y síntesis que poseían los estudiantes. Un punto que nos llamó mucho la atención es que en Finlandia no se realizan evaluaciones a profesores, pues nos mencionan que se confía en ellos. Este hecho, además de dejarnos sin palabras, nos demostró el alto nivel de preparación que necesita un docente para impartir clases.
Posteriormente, visitamos el Departamento Ciencias Aplicadas en Educación de la Universidad de Helsinki en donde se nos enseñó lo que necesita un finlandés para convertirse en docente, que además de ser sumamente difícil (ya que es más sencillo entrar a la carrera de medicina o derecho que a la de educación), requiere de mucha preparación. Todos los egresados salen con maestría, excepto los que quieran impartir clases en nivel preescolar.
Por último, visitamos las oficinas centrales de NOKIA; específicamente, el área de Recursos Humanos. Ahí nos explico la directora de esta sección que el 50% de los egresados de la carrera de educación trabajan en el área de recursos humanos y el otro 50% se dedica a la docencia. Nos explicó cómo se vive la misión y la visión NOKIA a través de los cuatro valores principales de la empresa – compromiso, innovación, trabajo en equipo y humanismo – y cómo se busca que todos los empleados alcancen la estabilidad y equilibrio entre su vida privada y su vida laboral.
El viaje fue, sin duda alguna, enriquecedor. Observamos ciertos puntos del sistema educativo finlandés que lo hacen único y que son la clave de su éxito. Para empezar, hemos de recalcar que la persona humana es el centro de todo su actuar. Es así como nos encontramos que el aprendizaje del alumno es lo más importante. La escuela, los recursos y materiales, la formación del docente, los programas …, en fin, todo está diseñado para que el alumno se sienta a gusto y dispuesto, y que existan las condiciones necesarias para que el proceso de enseñanza-aprendizaje se lleve a cabo de una manera óptima.
En el aula se respira un clima de respeto y confianza. La disciplina y el orden de los alumnos son evidentes. Ellos saben que van a la escuela a aprender y su comportamiento es positivo. El profesor es visto, por un lado, como una autoridad, y por el otro, como un guía y un recurso. Éste invita a los estudiantes a participar, ser críticos y reflexivos; pero su palabra es obedecida. Probablemente esto se deba a que los alumnos confían en el profesor y lo hacen, entre otras cosas, porque tiene una gran preparación. Todos, incluso los que imparten clases en primaria, deben tener una maestría y estudios pedagógicos. Además, están conscientes de que los recursos y materiales no son más que auxiliares; el profesor y el alumno son las figuras principales.
El sistema educativo finlandés es distinto al mexicano; en eso no hay duda. La cultura que caracteriza a este país hace muy difícil que se reproduzca o adopte en otros lugares. Sin embargo, sí es posible aprender de ellos y adaptar las claves de su éxito a nuestras propias necesidades. Si los analizamos detalladamente, los objetivos educativos finlandeses no son muy diferentes a los mexicanos; pero algo que define la identidad del finlandés es el Sisu, que se traduce en una gran determinación: “Si un finlandés decide hacer algo, lo hace”. Debemos estar abiertos a la mejora y llegar a concretar todas aquellas magníficas ideas que en definitiva tenemos los mexicanos. Sólo así e impulsando acciones hacia la calidad educativa, en especial, la calidad docente, podremos lograr mejoras educativas.