Enrique S.
Filosofía UP (3er semestre)
¿OrientaUP?
Nadie da un paso sin dirección. Y tú, ¿hacia dónde vas?
Has dado ya muchos pasos, algunos solo, otros en compañía de tus hermanos, tus padres y amigos. Es momento de que seas tú quien señale la dirección y quien comience a trazar un camino.
OrientaUP, como su nombre nos dice, además de tenerte al tanto de las realidades que existen dentro y fuera de la Universidad Panamericana (realidades que la afectan y transforman) es un blog que pretende ayudarte a encontrar una dirección. ¿Cómo está eso?
De este lado escribirán alumnos que tuvieron (y aún tienen) muchas de las mismas dudas, los mismos temores y la misma incertidumbre del futuro que tienes tú. Alumnos que, como yo, aún caminamos por los pasillos de una Universidad preguntándonos: «¿Estaré haciendo lo correcto?»
– ¡Oye tú!– Te entiendo. Y por eso, porque yo vivo y viví lo mismo que tú estás viviendo, es que quiero compartirte 12 consejos:
1. Aparta tus ojos un segundo del mundo; de sus demandas, sus maravillas y sus tantas miserias. Vuelve tu mirada allí dentro, a lo más profundo de tu persona. No prestes atención a lo que harán tus amigos, tu novia(o) o tus vecinos; olvida un segundo lo que quieren tus padres y dale, siempre, la espalda a la moda. Luego, una vez que estés mirando tu interior, grita con todas tus fuerzas, tan fuerte, que tu voz haga eco en tus próximas decisiones y acciones:
¡¿Qué quiero yo?!
Querer no es lo mismo que desear. Querer (o no querer) es un acto libre, quizás el único. El deseo, por otro lado, llega a nosotros espontáneamente, es decir, sin que queramos. Tus deseos te pueden ayudar a descubrir lo que quieres, pero jamás renuncies a lo que quieres por lo que deseas, porque los deseos irán cambiando durante toda tu vida.
2. Si eliges estudiar una carrera, será mejor que no tomes una decisión guiado por lo que quieres obtener de ella, sino que la elijas porque la quieres a ella. Es difícil, lo sé, distinguir entre lo que queremos y lo que sólo deseamos. Por esto debes mirar muy dentro de ti, así jamás serás esclavo de tus deseos, sino amo y señor de tus quereres.
3. Si piensas elegir la carrera que “te dejará más dinero”, sólo piensa que te vas a levantar de la cama todos los días de tu vida (tú y yo sabemos lo difícil que eso es) para hacer algo que no te gusta, algo que no quieres. Trata de imaginar la diferencia de levantarte a las 6:00am, en un día lluvioso, para ir a una clase de contabilidad financiera o levantarte, a esa misma hora y en el mismo horrible día, para irte, por primera vez, a Cancún con todos tus amigos. Así de grande es la diferencia.
4. Si piensas estudiar lo que está de moda, ten por seguro que dejará de estarlo, y, o te sentirás miserable por seguir estudiando algo que nunca quisiste realmente, o estarás cambiando y cambiando y cambiando de carrera conforme lo digan algunos "petardos" (pepinos, pepinazos, topiles, taparroscas, esclavos del fashion o como quieras llamarlos.)
5. Cuando haces algo que quieres; que te gusta, que te apasiona y que te llena, serás el mejor. El dinero, la fama, los Ferrari y las mujeres (u hombres) vendrán por añadidura; jamás elijas pensando en esto. (Es broma lo último. Es inmoral tener más de un Ferrari jeje)
6. Aléjate un poco del ruido. Platica contigo mismo (¡no en voz alta! Debes cuidar tu reputación jaja).
7. Si hay personas en el mundo a quienes, realmente, les interesa Tu Vida (todos y cada uno de tus días en este mundo) y no sólo tu presencia, tu compañía, tus risas y tus abrazos: son tus padres. Ellos jamás deben elegir por ti, pero su opinión es valiosísima.
8. Sal y observa; pasea y disfruta; lee y experimenta; reflexiona y arriésgate. Toda experiencia que tengas; desde lo que pase por tu cabeza al leer una novela, hasta lo que sientes viendo una buena película, almacénalo. Las narrativas de los buenos libros y las buenas películas, aquellas que te permiten identificarte con el personaje, te ayudarán a ponerte en los zapatos de muchos otros hombres y mujeres y, así, podrás imaginar cómo sería tu vida si fueras un carpintero, un médico, un escritor, un publicista, un científico, abogado, etc.
9. ¿No te decides? Comienza a descartar. Una por una, considera las opciones que te ofrece una Universidad y descarta las que, de plano, no sean “lo tuyo”. Acércate poco a poco a tu vocación. Ten paciencia.
10. Siempre haz una balanza y pon, de cada lado, ventajas y desventajas (a corto, mediano y largo plazo) de las carreras que vayas considerando.
11. Investiga alguna Universidad que haga exámenes vocacionales. Ve y hazlo.
12. Sé honesto contigo mismo. Además de preguntarte qué es lo que quieres, también pregúntate: ¿Para qué soy bueno? o ¿En qué podría ser bueno?, y, también, hazte las preguntas incómodas: ¿En qué soy muy malo? Tenemos que ser muy humildes y aceptar que hay actividades que nos cuestan más trabajo de lo normal. Trata que tu decisión deje fuera a estas opciones, a menos que sea tu vocación: Entonces nada te puede detener.
*Consejo Extra: Para elegir, trata de usar más la cabeza (bien fría ella). Los sentimientos, si no los tienes bien educados (son pocos quienes lo logran), sólo te van a confundir y atormentar.
Y, hablando de deseos... Yo, como muchos otros, algún día deseé ser actor, piloto de rally, trotamundos, jugador profesional de basketball, astronauta, ¡estrella de rock!, policía (de los buenos), investigador privado, chef, médico forense, modelo, superhéroe, vagabundo, fisicoculturista, sacerdote, Capi di tutti capi, bueno, hasta filósofo. Tenemos mil deseos, pero si no nos detenemos ni un segundo, en soledad a mirar ahí dentro (en nuestro interior), te pasará lo mismo que a mí, que tardé muchos años en descubrir y aceptar qué es lo que realmente quería, lo que amaba: Lo que amo.
¿Qué es lo que quiero? Lo que quiero es lo que admiro, lo que disfruto, lo que busco, lo que me reta, lo que me llena, lo que me hace mejor y, sobre todo, lo que me acerca a lo que quiero o quisiera ser (no tener).
Sí, hablé de amor. No quería hacerlo porque es un tema muy espinoso, pero si tú me preguntaras: «Enrique, ¿cuándo sé que estoy amando?», yo te contestaría: «Cuando estás entregado y comprometido con lo que, en verdad, quieres».
La vida da muchas vueltas. Dedícate a lo que tú quieres y no lo que ella quiera de ti, o, en otras palabras:
“Sé dueño de tu vida. No dejes que la vida se adueñe de ti.”
Si necesitas más consejos… No vaciles, pídelos.
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